

Las difíciles acrobacias que Pink últimamente acostumbra a llevar a cabo durante sus conciertos le jugaron una mala pasada la noche del jueves, en Alemania. La cantante sufrió una estrepitosa caída mientras actuaba colgada de un arnés y tuvo que ser llevada de urgencia al hospital.

Desde la ambulancia, Pink quiso devolver la calma a los seguidores que habían asistido al concierto y twiteó:
"A mis fans de Núrenberg: Siento mucho, mucho el haber acabado el show de esa manera. Estoy muy avergonzada y lo lamento. Ahora estoy en la ambulancia, pero estaré bien. No estaba bien atada en el arnés y me caí. Ahora me harán radiografías. ¡Espero que por lo menos se viera guay!".
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